“Hoy hay abundancia en la producción, incluso por encima de la demanda”, señaló, destacando que la plancha de 30 unidades se comercializa “entre Gs. 19.000 y 20.000 en finca” y llega al consumidor final “entre Gs. 22.000 y 26.000”, dependiendo de la presentación.
El aumento de la producción responde, en parte, a la “euforia de años anteriores” cuando los precios eran más altos, lo que incentivó el ingreso de nuevos productores. Actualmente, el consumo nacional ronda “unos 220 huevos per cápita al año”, aún por debajo de países como Argentina que alcanzan “cerca de 400 unidades”, pero con una tendencia creciente impulsada por el bajo costo y el alto valor nutricional del producto.
En cuanto a los costos, el alimento representa “entre 45% y 50% del costo total de producción”, con una dieta compuesta por “60% maíz, 20% soja y el resto minerales y aditivos”. La baja del dólar ha generado cierto alivio, especialmente para productores más industrializados, aunque Zaraza advirtió que “los pequeños están más al límite”, debido a menores eficiencias y mayores costos relativos.
Finalmente, el sector enfrenta el desafío de sostener la rentabilidad en un contexto competitivo, donde “la bioseguridad es clave para la supervivencia del negocio”. A pesar de los márgenes ajustados, el dirigente proyecta que la actividad seguirá creciendo, aunque con una depuración natural: “los productores que no logren eficiencia difícilmente podrán mantenerse en el mercado”.
FUENTE: MEGACADENA