El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de Argentina confirmó el tercer foco de gripe aviar altamente patógena (H5) en aves de corral, ubicado en un establecimiento de la provincia de Buenos Aires. Este hallazgo se suma a casos previos detectados en aves silvestres y de corral, lo que ha obligado a intensificar la vigilancia epidemiológica y los controles en varias regiones productivas del país.
Las autoridades implementaron protocolos de contención, que incluyen restricción de movimientos, cuarentenas localizadas y establecimiento de zonas de control sanitario alrededor de los establecimientos afectados.
En respuesta al brote, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de Paraguay declaró "alerta máxima" sanitaria, recordando a productores y ciudadanos notificar cualquier avistamiento de aves enfermas o muertas para prevenir la llegada del virus al país.
Como medida preventiva, Paraguay suspendió temporalmente la importación de aves vivas, huevos y productos avícolas provenientes de Argentina, protegiendo así la sanidad animal y la producción local. (
Especialistas recuerdan que, aunque la gripe aviar afecta principalmente a aves domésticas y silvestres, el riesgo de transmisión a humanos sigue siendo bajo. Sin embargo, la presencia de tres focos obliga a reforzar la bioseguridad en granjas y puntos de ingreso nacionales.
Este brote se produce en un contexto regional de vigilancia intensificada, donde los países vecinos aplican estrategias preventivas para minimizar los impactos sanitarios y económicos de la influenza aviar en la producción avícola.