Ataque armado en Yasy Cañy: Queman vivienda con bomba molotov

Desconocidos, presumiblemente vinculados a grupos armados, atacaron un retiro rural y provocaron cuantiosos daños materiales. El nuevo hecho de violencia sacude el Norte del país.

El violento ataque se registró en la noche del martes, alrededor de las 23:30, en un retiro de la estancia San Rafael II, propiedad de Andrés Duré, ubicada en la zona de Yasy Cañy, Departamento de Canindeyú.

Según los primeros datos, un grupo de personas fuertemente armadas irrumpieron en el lugar efectuando múltiples disparos.

Tras el hecho, agentes de la Policía Nacional, con apoyo del Departamento de Criminalística, realizaron el levantamiento de evidencias y encontraron al menos 12 vainillas servidas. 

Además, fue hallada una botella tipo bomba molotov con combustible en su interior, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado.

Los atacantes incendiaron por completo la vivienda del capataz del establecimiento, la cual fue consumida totalmente por las llamas. Afortunadamente, el trabajador no se encontraba en el lugar.

Tras perpetrar el hecho, los responsables se dieron a la fuga, mientras que efectivos policiales acudieron rápidamente al sitio tras recibir la denuncia.

Intervinieron personal de la Comisaría 13ª de la jurisdicción, agentes del Departamento de Investigaciones, Criminalística, y el jefe de Orden y Seguridad de Canindeyú, comisario principal Mario Pérez.

El propietario del inmueble manifestó que no es la primera vez que sufre este tipo de ataques. Denunció que en reiteradas ocasiones fue víctima de abigeato, además de múltiples irrupciones en viviendas del retiro, al menos cuatro veces, y la quema de un puente dentro de su propiedad.

Duré pidió la intervención urgente del Gobierno, exigiendo garantías de seguridad y justicia ante la constante amenaza de grupos criminales que operan en la zona, quienes, según afirmó, invaden propiedades privadas y se autodenominan campesinos sintierras.

El caso vuelve a poner en el foco la creciente inseguridad en áreas rurales del Departamento de Canindeyú, donde hechos de violencia similares generan preocupación entre productores y pobladores.

FUENTE: UH