Al mismo tiempo, admitió que su propia aspiración presidencial para 2028 está atada a la continuidad del exmandatario en la conducción de la estructura partidaria, a quien considera clave para sostener cualquier proyecto político dentro de Honor Colorado.
Durante una entrevista televisiva, Alliana relató que su eventual postulación a la Presidencia no es una decisión individual, sino que depende directamente del respaldo de Cartes. Según explicó, ya le transmitió al líder de su movimiento que no asumiría esa responsabilidad si este decide apartarse del liderazgo partidario, dejando en claro que ambos caminos políticos están estrechamente vinculados.
El vicepresidente insistió en que la figura del expresidente resulta determinante dentro del Partido Colorado, al punto de calificarlo como el principal articulador y el mayor generador de votos. A su criterio, no existe actualmente otra figura con capacidad de reemplazarlo en la conducción del movimiento Honor Colorado, ni en el plano político ni en la gestión interna de la organización.
En ese contexto, rechazó la idea de que Cartes imponga decisiones dentro del Gobierno y sostuvo que, incluso en la conformación del gabinete del presidente Santiago Peña, no hubo intervención directa del titular partidario. Con ese argumento buscó desmarcar la percepción de un control absoluto del exmandatario sobre la administración actual.
Alliana también abordó el escenario electoral rumbo a 2028 y adelantó que la definición de su eventual compañero de fórmula quedará postergada hasta después de las internas municipales previstas para junio. Entre los nombres que suenan dentro del oficialismo para la Vicepresidencia aparecen el ministro de Vivienda, Juan Carlos Baruja, y el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, ambos con respaldo en distintos sectores del cartismo.
Las declaraciones del vicepresidente no solo confirman la intención de Cartes de mantenerse en la cima del Partido Colorado, sino que también reflejan el nivel de dependencia política dentro del oficialismo, donde las principales candidaturas y decisiones estratégicas continúan orbitando en torno a una sola figura.
FUENTE: EL NACIONAL