El Centro Educativo Integral Eligio Franco, ubicado en Lima, departamento de San Pedro, aplica desde hace años una restricción al uso de celulares en el colegio. Los estudiantes entregan sus dispositivos al ingresar y los recuperan cuando termina la jornada, según explicó su director, Julio Franco.
La experiencia cobra relevancia mientras sigue pendiente el tratamiento de un proyecto que plantea restringir dispositivos electrónicos en instituciones educativas de Paraguay. En el colegio de San Pedro, su director asegura que la medida permitió mejorar la convivencia entre estudiantes y favorecer su concentración durante las clases.
La restricción forma parte de un “reglamento de convivencia” implementado por la institución. Franco explicó que la decisión fue conversada y consensuada previamente con padres y estudiantes. Los alumnos que asisten diariamente dejan sus teléfonos al entrar y vuelven a recibirlos cuando se retiran.
Según Franco, la medida generó cambios tanto en la convivencia como en el ámbito académico. “Hay más contacto personal entre los estudiantes”, señaló. También sostuvo que los alumnos tienen mayores posibilidades de concentrarse en sus estudios cuando no cuentan permanentemente con el dispositivo.
El colegio funciona además bajo la modalidad de internado para algunos estudiantes. En esos casos, los jóvenes entregan sus celulares los lunes por la mañana y vuelven a tenerlos los viernes por la tarde. Para mantener el contacto con las familias, la institución dispone de teléfonos en la secretaría.
La restricción, sin embargo, contempla excepciones con fines educativos. Los estudiantes de bachillerato pueden utilizar sus celulares cuando necesitan los dispositivos para determinados trabajos. En esas ocasiones, el uso se realiza bajo supervisión de la institución.
Franco señaló que el objetivo también es orientar a los estudiantes hacia un uso educativo de la tecnología. La institución busca que las herramientas digitales sean aprovechadas para la capacitación y el aprendizaje, en lugar de utilizarlas únicamente para juegos u otras actividades durante la jornada.
El director reconoció que algunos estudiantes ocasionalmente se resisten a entregar sus teléfonos. Incluso se registran intentos por conservar los dispositivos durante la jornada. Sin embargo, indicó que estas situaciones son corregidas dentro de la comunidad educativa. Según explicó, los propios compañeros intervienen y comunican estos casos a los responsables de la institución.
Fuente: ABC Color/RDN