A veces, las historias más grandes del fútbol no ocurren dentro de la cancha. No nacen de un gol agónico ni de una clasificación heroica. Nacen del corazón, de la perseverancia y de las personas que jamás dejan de creer. Así fue la inolvidable noche que vivió René Amarilla, fotógrafo inclusivo oriundo de Choré, quien cumplió el sueño de realizar su primera cobertura internacional en el estadio Defensores del Chaco en la victoria de 3-1 de su querido club Olimpia ante el Audax Italiano.
La travesía arrancó en la madrugada de este miércoles. Desde el interior del país, René emprendió viaje rumbo a Asunción cargando mucho más que equipos fotográficos: llevaba consigo su silla de ruedas (su compañera del día a día), su pasión y un sueño que finalmente se hacía realidad. En medio del ambiente copero, flashes y emociones, René se convirtió en protagonista de una noche que quedará grabada para siempre en la memoria del fútbol paraguayo.
La iniciativa para acompañarlo nació en la Asociación de Reporteros Gráficos del Paraguay, gracias al impulso de Darío González, miembro de la Comisión Directiva, quien propuso respaldar al fotógrafo chorense en esta experiencia histórica. Sus colegas no dudaron en sumarse a la causa.
La Asociación decidió incorporarlo oficialmente como socio, sin costo alguno y, además, le entregó la camiseta número 10 de la selección del gremio, como reconocimiento a su amor por la profesión y a su ejemplo de perseverancia pese a movilizarse en silla de ruedas.
La solidaridad también jugó su partido. Café Alvica, a través de Iván Maciel, y el concejal capitalino Javier Pintos se convirtieron en padrinos de esta historia inspiradora. Gracias a su apoyo, René pudo viajar, cubrir sus viáticos y hospedarse en Asunción sin preocuparse por los costos.
Pero las sorpresas no terminaron allí. La propia CONMEBOL se sumó al emotivo momento y decidió homenajear a René con unos presentes muy especiales: dos llaveros alegóricos a los trofeos de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. Pequeños obsequios que, para René, representan un tesoro imborrable de una noche mágica.
Mientras miles de hinchas alentaban desde las tribunas, René también libraba su propio partido. El partido de la inclusión, la dignidad y la superación personal. Cada fotografía tomada en aquella jornada tuvo un significado mucho más profundo que una simple cobertura deportiva. Fue la prueba viva de que los sueños no entienden de límites cuando existen oportunidades, solidaridad y ganas de salir adelante.
La historia de René Amarilla ya recorrió las redes sociales y tocó el corazón de miles de paraguayos. Porque su ejemplo demuestra que, a veces, una cámara puede capturar mucho más que imágenes: puede capturar esperanza.
Hace cuatro años, la vida de René cambió por completo tras sufrir un grave accidente en motocicleta. El impacto le provocó la pérdida de movilidad desde la mitad del cuerpo hacia abajo. Fueron tiempos extremadamente difíciles, marcados por el dolor, la incertidumbre y una batalla interna que parecía interminable.
René sufrió muchísimo. Tuvo que aprender a convivir con una nueva realidad y enfrentarse día tras día a sus propios miedos. Pero jamás se rindió.
FUENTE: D10