Durante décadas, la cultura del rally en Paraguay estuvo estrechamente vinculada con la búsqueda del “mejor lugar” para observar la competencia: cuanto más cerca del auto, mejor. Sin embargo, la llegada del Campeonato Mundial de Rally (WRC) planteó un nuevo desafío para los aficionados: disfrutar de la máxima emoción del deporte motor sin comprometer la seguridad de espectadores, pilotos y equipos.
En ese proceso, la cinta verde adquirió un significado especial. Más que una simple delimitación de las zonas habilitadas, se convirtió en una señal de cambio en el comportamiento del público paraguayo y en una herramienta fundamental para ordenar la experiencia de los aficionados.
Los dispositivos de seguridad implementados durante la edición 2025 del ueno Rally del Paraguay fueron determinantes para el desarrollo de una competencia segura y permitieron que la organización paraguaya fuera reconocida con el premio al Mejor Rally del Mundo. El respeto de los aficionados a las áreas establecidas fue uno de los aspectos destacados de aquella experiencia.
Para la edición 2026, la organización vuelve a reforzar este concepto. Serán utilizados aproximadamente 150 kilómetros de cinta verde para delimitar las zonas permitidas para el público, frente a unos 20 kilómetros de cinta roja destinados a sectores donde el acceso de espectadores estará restringido.
La diferencia no es menor. El objetivo es que los aficionados puedan encontrar puntos estratégicos desde donde disfrutar de los vehículos y la competencia con una perspectiva privilegiada, pero manteniendo una distancia segura. La premisa promovida por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) es clara: estar cerca de la acción no significa necesariamente estar cerca de los autos.
La cinta verde, entonces, representa mucho más que una barrera. Es una invitación a vivir el Rally de una manera diferente, compartiendo la pasión con otros aficionados y respetando el trabajo de quienes hacen posible cada tramo.
El desafío para Paraguay es consolidar esa nueva cultura. Porque cuidar la seguridad también es cuidar el espectáculo y demostrar que la pasión por el rally puede convivir con el respeto a las normas que hicieron posible alcanzar el reconocimiento como Mejor Rally del Mundo.