Con millones de perros en situación de calle, esta fecha es también una oportunidad para recordar que cuidar de ellos es un acto de empatía y humanidad.
En el ámbito doméstico, su fidelidad, empatía y capacidad de conexión emocional los han posicionado como una de las mascotas más queridas y adoptadas en el mundo. Pero su papel va mucho más allá del hogar.
En contextos profesionales y de emergencia, los perros han sido entrenados para detectar sustancias, asistir en terremotos o acompañar a personas con trastornos emocionales. Su olfato agudo, obediencia y disposición para el aprendizaje los convierten en colaboradores de enorme valor.
Más allá de celebrar, el Día Mundial del Perro es una invitación directa a reflexionar sobre la forma en que convivimos con nuestras mascotas. Tener un perro implica una serie de responsabilidades obligatorias que afectan tanto su bienestar físico como emocional.
Fuente: Infobae.com