La medida fue confirmada por el Departamento del Tesoro, que informó la exclusión de Rodríguez de la lista de Nacionales Especialmente Designados, lo que implica la liberación de activos bajo jurisdicción estadounidense y habilita nuevamente la posibilidad de que mantenga operaciones financieras con empresas y ciudadanos de ese país.
Este giro se produce en un contexto de reacomodo del poder en Venezuela, luego de la operación militar realizada en enero por fuerzas estadounidenses que terminó con la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. A partir de ese episodio, Delcy Rodríguez asumió el control político y comenzó a ser reconocida por la administración de Donald Trump como la autoridad legítima del país.
Desde entonces, ambas administraciones iniciaron un proceso de acercamiento que incluye cooperación en áreas estratégicas como el sector energético, especialmente en torno a la industria petrolera, así como la flexibilización gradual de restricciones económicas con el objetivo de facilitar inversiones.
Rodríguez había sido sancionada inicialmente en septiembre de 2018 durante el primer gobierno de Trump, cuando fue incluida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros en la lista conocida como "lista Clinton", un instrumento que bloquea bienes y prohíbe transacciones con personas o entidades vinculadas. Ese mismo año, la Unión Europea también había aplicado medidas restrictivas contra ella junto a otros altos funcionarios venezolanos.
La reciente decisión de Washington es interpretada como una señal política relevante en medio de la transición venezolana, aunque persisten interrogantes sobre el rumbo institucional del país y el alcance real de los acuerdos entre ambas partes.
FUENTE: EL NACIONAL