El desafío de mover a Encarnación: entre la sostenibilidad del sistema y la necesidad de inversión

El transporte público vuelve a instalarse como uno de los principales desafíos estructurales de la ciudad.

El transporte público vuelve a instalarse como uno de los principales desafíos estructurales de la ciudad. En ese contexto, el concejal municipal Andrés Morel confirmó el renovado interés de una empresa en evaluar su ingreso al mercado local, aunque advirtió que persisten condiciones que dificultan la viabilidad del servicio.

Interés empresarial y nuevas alternativas

Según explicó el edil, una firma que anteriormente ya había analizado operar en Encarnación solicitó información técnica actualizada para estudiar su factibilidad. Este interés se da en un escenario nacional donde se promueve la movilidad eléctrica, con iniciativas como la incorporación de buses eléctricos donados por Taiwán.

Morel señaló que este modelo plantea una lógica distinta: el Estado mantiene la propiedad de las unidades, mientras que la operación queda en manos de empresas privadas, lo que podría abrir nuevas oportunidades para la ciudad.

La clave técnica: la rentabilidad del sistema

Más allá del modelo, el concejal enfatizó que el principal obstáculo sigue siendo la sostenibilidad económica. En ese sentido, explicó la importancia del Índice de Pasajeros por Kilómetro (IPK), indicador que determina la rentabilidad del servicio.

Encarnación presenta trayectos extensos con baja densidad de usuarios, lo que genera un desbalance entre costos operativos e ingresos. Esta situación, según Morel, desalienta la inversión privada.

Ante este escenario, planteó la necesidad de un “pacto social”, donde la ciudadanía opte por el transporte público como alternativa real, aumentando la demanda y mejorando los indicadores del sistema.

Antecedentes y lecciones aprendidas

El concejal también hizo referencia a experiencias pasadas, como el fallido proyecto de la empresa Transporte Guaraní, que no prosperó en medio de cuestionamientos y falta de consenso.

Actualmente, la empresa Estela Maris continúa operando en la ciudad, asumiendo gran parte de la carga del servicio, aunque —según indicó— se trata de una responsabilidad que debería ser compartida dentro de un sistema más amplio.

Hacia un modelo integrado

De cara al futuro, Morel planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema no monopólico, con corredores distribuidos entre varias empresas que permitan cubrir la demanda de manera más eficiente.

Finalmente, sostuvo que el desafío recae en las autoridades municipales, tanto del Ejecutivo como de la Junta, para generar condiciones atractivas que incentiven la inversión y permitan consolidar un sistema de transporte moderno y sostenible para Encarnación y su área metropolitana.