Un masivo aplazo se registró en las evaluaciones para el 17.º Concurso de Notarios y Escribanos Públicos, donde solo 64 de los 1.415 postulantes lograron alcanzar la valla mínima de 150 puntos sobre un total de 250.
Las calificaciones más altas del examen, rendido en la SND Arena, correspondieron a solo dos participantes que obtuvieron 215 y 200 puntos.
En paralelo, el Tribunal Examinador dispuso la anulación de tres pruebas debido a que las hojas de respuestas no fueron completadas correctamente, imposibilitando su lectura por el sistema informático.
Los concursantes que deseen solicitar la revisión de sus calificaciones tienen un plazo de dos días hábiles para presentar sus reclamos en formato físico ante la Mesa de Entrada de la Corte Suprema de Justicia.
Un resultado tan pobre en una prueba de 250 puntos pone en evidencia una brecha alarmante entre la formación académica superior y la exigencia técnica que requiere el ejercicio notarial. Esto, no solo invita a revisar los filtros pedagógicos de las universidades del país, sino que también respalda la necesidad de mantener concursos rigurosos.
Vía Judiciales.net/HOY