El arqueólogo Enrique Bragayrac aclaró que los objetos fueron localizados en parte gracias a los movimientos de tierra que se registraron debido al cambio del sistema eléctrico y la transformación que se realiza de los distintos espacios dentro de la plaza.
“Lo mínimo excavado ha sido entre 20 y 30 centímetros, y se han encontrado restos de cerámica popular”, indicó el arqueólogo. Se hallaron también restos de botellas de gres, vidrios del 1900 que eran parte de “colonias que han venido de Europa”.
Mencionó un total de 15 pedazos de cerámica popular de tradición guaraní, la mitad de ellas “a torno, lo que nos indica una etapa tardía, pero siguen teniendo elementos que le llamamos guaraní, con torno, una vasija, con adornos digitocorrugados, es una fusión” que sugiere la mezcla de culturas dentro de la alfarería.
Explicó que la existencia de estos objetos se debe a que “la plaza era un lugar de descanso, donde podías esperar el ferrocarril a la sombra”.
Bragayrac contó que además se hallaron vidrios de bebidas alcohólicas, también de 1900 en adelante. Refirió que el vidrio “era un elemento que no teníamos nosotros; todo era comercio con Europa, más con Inglaterra, entonces el vidrio era difícil de traer, pero luego comienza ya a venir en el siglo XIX, con embarcaciones llegan a Buenos Aires y vienen acá”.
“Pero lo que caracteriza a todo lo encontrado son las piezas que encontramos de metal, que pertenecían al ferrocarril”, añadió el arqueólogo.
Aseguró que se encontraron además los clavos de los rieles, tirafondos, reflejando la presencia del ferrocarril a través del tiempo. Añadió además que se halló la base de una plancha a carbón.
Subrayó que, en conclusión, se puede decir que “la temporalidad de la Plaza Uruguaya coincide con los materiales encontrados, siglo XIX, poco antes, y cuando se siga trabajando, puede ser que encontremos otros materiales”.
Caminero. El arqueólogo también resaltó el hallazgo del caminero original de la plaza, que consistía en cordones de piedra: “Tenía un suelo de ripio con arcilla fina, apisonado fuerte, pero tenía cordones de piedra, se nota en el estilo de las plazas antiguas”.
“Luego ya le han puesto un piso nivelado, (...) y después viene el que actualmente está. Esos son los hallazgos controlados, porque a veces los pisos uno piensa que es un piso occidental como el nuestro, y no, a veces los apisonados también son pisos de ocupación, como este, que se nota bien fuerte y bien hecho”, explicó.
Destacó el valor de estos hallazgos como elementos que sirven para reconstruir nuestra historia. “Más aún en Asunción, donde nuestra historia es fragmentada”, dijo.
Resaltó que generalmente en las excavaciones que se hicieron en Asunción, “el material español es muy poco, más el material que se encuentra es europeo, inglés, escocés; en su momento también la sociedad asuncena se afrancesó, entonces tú tienes mucha loza, de todos los estilos, china, francesa, inglesa”.
Consultado sobre la continuidad de las excavaciones, Bragayrac informó que siguen en proceso. Detalló que la plaza se encuentra dividida en cuatro sectores, y que los materiales encontrados pertenecen a los sectores 1 y 2.
FUENTE: UH