La autopsia al cuerpo de María Celeste Segovia Colmán (31), hallada sin vida en Nueva Italia, confirmó que no estaba embarazada y que murió tras recibir ocho puñaladas. El forense Pablo Lemir informó la joven no estaba embarazada, tirando abajo la versión que empezó a circular tras el hallazgo del cuerpo en un yuyal de la compañía Itá Ybaté’i.
El resultado también mostró que María Celeste recibió ocho heridas de arma blanca. La más grave fue en el cuello, lado derecho, y murió desangrada.
La víctima fue encontrada escondida entre malezas y ramas de cocotero, luego de una búsqueda que terminó en tragedia. En el lugar, la Policía levantó una navaja plegable de unos 20 centímetros, con mango marrón y manchas de sangre, que sería el arma del crimen.
El sospechoso es Facundo Mauricio Balbuena Villasboa (19), pareja de la víctima, que ya está preso. Ya tenía antecedente de violento En 2022, cuando tenía 16 años, habría llevado un arma de fuego a su colegio en Nueva Italia y disparado dentro del aula contra una compañera. Ese caso terminó como tentativa de homicidio.
Pese a ese antecedente, siguió libre con medidas alternativas, lo que hoy genera fuerte indignación.
Según la investigación, tras el crimen de María Celeste, habría arrastrado el cuerpo unos 30 metros y lo escondió en el monte. Luego, nervioso, le confesó todo a su mejor amigo. Pero ese amigo no se quedó callado y fue hasta la casa del joven y le avisó a la madre. La mujer llegó al lugar y encontró el cuerpo, dando aviso a la Policía. La fiscala de Villeta, Viviana Llano, sigue con la investigación.
FUENTE: EXTRA