El mediocampista Leandro Paredes recibió la pena más severa: diez partidos de suspensión y una multa de 90.000 dólares.
Paredes agredió a Eric García, agarrándolo del cuello, y derribó a Gavi al suelo mientras los españoles celebraban el título. Nahuel Molina fue sancionado con siete partidos y la misma multa económica. El asistente técnico Roberto Ayala deberá cumplir tres encuentros de suspensión, mientras que Thiago Almada y el español Gavi recibieron un partido cada uno.
Además de las penas individuales, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue multada con 321.000 dólares. La selección albiceleste deberá disputar sus próximos dos partidos de local con una restricción del 50 % del aforo. Las sanciones se cumplirán en los próximos compromisos de las respectivas selecciones nacionales.
La FIFA justificó las medidas tras un riguroso análisis de los altercados registrados en el césped. Se trata de una de las sanciones más severas aplicadas a un jugador argentino en la historia de los Mundiales.
Con estas resoluciones, el organismo rector del fútbol mundial busca enviar un mensaje claro contra la violencia en el deporte. Las penas marcan un cierre disciplinario a una final que quedó manchada por los incidentes posteriores al pitazo final.
FUENTE: MEGACADENA