Los disturbios se desencadenaron tras la final disputada entre los clubes 6 de Enero (de Calle’i) y 20 de Julio (de Reducto). Luego de la intervención inicial, un grupo de aficionados abordó un ómnibus de transporte público para retornar a su barrio, pero durante el trayecto comenzaron a lanzar pedradas contra efectivos policiales y vehículos particulares.
El colectivo fue finalmente interceptado por la Policía Nacional en la intersección de las calles Saturio Ríos y Defensores del Chaco.
Bajo la dirección del comisario Alexander Méndez, jefe de la Comisaría 1ª Central, los uniformados procedieron a la contención de los involucrados para evitar que la trifulca pasara a mayores.
Por disposición fiscal, los siete menores de edad fueron entregados a sus padres, mientras que el caso fue informado al Ministerio Público bajo la figura de supuesto hecho de perturbación de la paz pública.
FUENTE: HOY