Un accidente laboral en Itá terminó con la muerte de un joven gomero de 22 años. La víctima fue identificada como Marcos Rojas, oriundo del barrio 30 de Agosto. El hecho ocurrió este miércoles en una gomería ubicada en la compañía Arrua’i, mientras el trabajador inflaba una cubierta.
Según los reportes desde el lugar, el neumático explotó de manera repentina y golpeó directamente el rostro del joven. La detonación fue de gran violencia. Rojas falleció prácticamente en el acto, sin posibilidad de recibir auxilio. La causa exacta del estallido aún es materia de investigación.
El caso generó conmoción entre familiares, vecinos y compañeros de trabajo. En pocos minutos llegaron al sitio agentes de la Policía Nacional, personal de Criminalística, representantes de la Fiscalía y el médico forense. También acudió una ambulancia, que posteriormente trasladó los restos del joven hacia una funeraria.
El episodio ocurrió en plena jornada laboral. De acuerdo con lo informado, Rojas estaba inflando el neumático cuando la cubierta habría cedido por la presión. Esa explosión terminó provocándole lesiones fatales. La escena fue considerada de alto impacto por quienes intervinieron y por medios locales que cubrieron el hecho.
El Periódico El Observador reportó que decidió no difundir imágenes fuertes por respeto a la familia. Incluso su equipo periodístico evitó exponer la escena completa, debido a la crudeza del accidente. En el lugar se vivieron momentos de profundo dolor, especialmente con la llegada de la hermana del fallecido y otros familiares.
Tras el procedimiento, el cuerpo fue retirado del sitio. La Policía Nacional y la Fiscalía continúan con las diligencias para aclarar cómo ocurrió el fatal accidente. Los intervinientes buscan determinar las circunstancias en que el neumático explotó mientras era inflado dentro del local de trabajo.
El material también recuerda un antecedente similar registrado en 2022, en San Lorenzo. En aquella ocasión, un joven de 18 años murió cuando calibraba la rueda de un colectivo. El hecho ocurrió en un local de alineación y balanceo del barrio Villa Industrial, sobre la avenida Manuel Ortiz Guerrero. Estos casos vuelven a poner bajo atención los riesgos asociados al manejo de neumáticos bajo presión.
Fuente: EXTRA