El Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi volvió a vivir la llegada de una Albirroja mundialista, recordando lo ocurrido en 2010. Este lunes familiares, amigos, aficionados de todas las edades, fueron a recibir al plantel comandado por Gustavo Alfaro que llegó a nuestro país en las primeras horas de la mañana.
Pese a la dura eliminación ante Francia en los octavos de final, Paraguay se despidió dejando en alto al deporte nacional y gestando una de las grandes sorpresas mundialistas al eliminar a Alemania en los dieciseisavos de final, ilusionando a todo un país con una actuación que quedará en el recuerdo y mostrando el camino para el Mundial 2030 de la que Paraguay será una de las sedes.
«Desde que jugamos el primer partido contra Uruguay, vivimos una energía diferente. Ese contagio que vino desde desde adentro, de esta tierra. Lo empezamos a sentir porque antes de jugar contra Brasil el primer partido, las entradas ya estaban vendidas en su totalidad, era la ilusión que se había despertado dentro de un país» expresaba Gustavo Alfaro, de lo que sintió en sus primeros días como entrenador de la Albirroja.
Nuevamente, no se olvidó de sus dirigidos, al mencionar que muchos de ellos hicieron esfuerzos que no salieron a la luz pero que el sabe cuales fueron, incluso aquellos que formaron parte del proceso mundialista pero que lastimosamente, no estuvieron entre los 26 citados a la Copa del Mundo 2026.
«No tienen ni idea la cantidad de que han hecho estos chicos para hacer realidad esto (clasificar al Mundial). Esto lo conseguimos entre todos y quiero agradecer profundamente los jugadores que son los verdaderos artífices. Hubo un montón de muchachos que lamentablemente no tuvieron la chance de ir a la Copa del Mundo, pero nos dieron una mano muy importante para que nosotros vivamos esta realidad. Les quiero agradecer profundamente porque es el corazón más genuino que tiene esta selección, la de volver a recuperar las cosas que siempre habían definido a este país».
El «Cazador de Utopías Imposibles» indicó que esta Copa del Mundo demostró que cuando Paraguay esta unido, no hay barrera que pueda impedir la concreción de un deseo.
«Si algo me enseñaron estos muchachos y también ustedes (pueblo paraguayo), es que los imposibles no existen. Hay un montón de desafíos por delante, cosas que hay que tratar de lograr, conquistar y trabajar. Defiendan esto, esta llama que estos chicos volvieron a encender y demostrarle al mundo que Paraguay esta de pie y que tiene un destino de grandeza» finalizó.
Gustavo Gómez, capitán de la Albirroja, fue positivo y declaró que volver a una Copa del Mundo sirvió para que Paraguay pueda estar nuevamente en el mapa.
«Luchamos hasta el final y esa es nuestra verdadera victoria. Volvimos a poner a Paraguay en el mapa, siempre fue nuestro objetivo».
El plantel albirrojo fue recibido por el presidente de la República, Santiago Peña, que agradeció a los albirrojos dejar en lo más alto a Paraguay a los ojos del mundo.
«Gracias por demostrar la garra guaraní en cada partido y defender nuestra bandera con el alma. Ese coraje y nunca darse por vencidos ante ningún rival es lo que somos. Hoy venimos a decirles gracias, con el cariño de todo un pueblo que vibró durante el mundial acompañándolos. Hoy estamos de vuelta gracias a ustedes albirrojos, con la tricolor entre los mejores y el orgullo de haber dejado todo en la cancha».