El hantavirus es una enfermedad transmisible que forma parte del grupo de enfermedades virales zoonóticas. Su transmisión ocurre de manera esporádica, con zonas endémicas definidas. La vigilancia epidemiológica permite la detección oportuna de casos, el inicio de investigaciones y la implementación de acciones de control y prevención para reducir la morbilidad y la letalidad.
Distribución de casos en Paraguay
En Paraguay, la región Occidental o Chaco es considerada una zona de circulación comprobada del virus entre roedores. Sin embargo, también se han registrado casos aislados en departamentos de la región Oriental como Concepción e Itapúa. La mayoría de los casos afectan a varones adultos jóvenes, debido a actividades de riesgo en ambientes rurales y silvestres.
Entre 2020 y 2025 se reportaron 110 casos de hantavirus en el país, de los cuales el 73 % se originaron en el departamento de Boquerón. El 85 % de los casos corresponde a hombres y el grupo etario más afectado es el de 20 a 39 años (62 %). La letalidad acumulada es del 14 %. Los casos se distribuyen en Boquerón (80), Presidente Hayes (20), Alto Paraguay (8) y casos aislados en Concepción e Itapúa.
En 2026, se han confirmado 3 casos, todos en hombres: dos de Boquerón (20-39 años) y uno de Presidente Hayes (15-19 años).
Reservorios y modo de transmisión
El hantavirus se mantiene en la naturaleza infectando crónicamente a diferentes especies de roedores. En Paraguay, el principal reservorio identificado es el Callomys laucha. El virus es eliminado por los roedores a través de sangre, secreciones y excretas (orina y materia fecal), y se transmite al ser humano principalmente por inhalación de aerosoles contaminados. También puede ingresar por heridas en la piel, mucosas o mordeduras de roedores.
Las actividades rurales, la construcción, la agricultura, la ganadería, el turismo de aventura, el camping, la pesca y la caza en áreas donde habitan estos roedores son factores de riesgo. La transmisión de persona a persona solo se ha documentado para el virus Andes, que no está presente en Paraguay.
Periodo de incubación
El periodo de incubación en humanos varía de 4 días a 6 semanas, con un promedio de 15 a 20 días. Los roedores infectados pueden eliminar el virus durante períodos prolongados.
Síntomas
Los síntomas incluyen fiebre de inicio repentino, cefalea o dolor de cabeza, mialgias o dolor muscular, astenia, debilidad o cansancio y, en algunos casos, vómitos y diarrea. La enfermedad puede variar desde formas leves hasta cuadros graves con alta letalidad.
Tratamiento
No existe tratamiento específico ni vacuna disponible. El manejo es de soporte, generalmente en centros médicos con acceso a Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). El acceso oportuno a la UCI es para evitar complicaciones.
Medidas de prevención y control
• Informar a la población sobre los modos de transmisión y las actividades de riesgo.
• Extremar las medidas de protección en áreas de riesgo para evitar el contacto con excretas de roedores.
• Proveer equipos de protección a trabajadores en riesgo.
• Usar tapabocas al remover polvo en zonas rurales o periurbanas, y limpiar áreas cerradas con agua y lavandina antes de ingresar.
• Evitar llevar pastos o ramitas a la boca.
• Prevenir el acceso de roedores a viviendas y almacenar correctamente alimentos y residuos.
• Evitar el uso de cebos y trampas en viviendas rurales; mantener áreas limpias y ordenadas.
• Manipular animales muertos solo con guantes y tapabocas.
• Durante inundaciones, incendios o deforestación, aumentar la vigilancia y la alerta ante fiebre inespecífica.
Ante el caso de hantavirus de la Andes reportado por Argentina, se presenta la evaluación del riesgo emitida por la Organización Mundial de la Salud
- A nivel de la situación del buque: se considera un riesgo moderado.
- A nivel mundial: Se considera un riesgo bajo, por las siguientes razones:
1. Se estima que la mayoría de las infecciones se produjeron antes de que las personas embarcaran, aunque no se descarta la transmisión dentro del buque.
2. La transmisión entre personas es limitada y se puede controlar con medidas adecuadas.
3. Se están aplicando medidas de aislamiento de casos, seguimiento de contactos y evacuación médica de los pacientes más graves.
4. A nivel mundial se dispone de los recursos para responder al evento.