A pesar de las dificultades, mantiene viva la esperanza de recuperarse y volver a trabajar, como lo hizo durante tantos años para sostenerse por sus propios medios.
Desde su modesta vivienda, doña Aurora hoy necesita contención, acompañamiento y la solidaridad de la comunidad encarnacena que tantas veces valoró su esfuerzo y dedicación.
Quienes deseen colaborar con ella pueden comunicarse al 0992 094 064.