«Es imperdonable. Cuando uno viola la Ley automáticamente perjudica a todo el cuerpo policial que está haciendo un gran esfuerzo», expresó Riera, asegurando que no habrá impunidad. «Donde deberías sentirte protegido pasa esto. Nos indigna. Cuando un policía esposa a otro duele, pero también es una señal de que no se van a tolerar este tipo de cosas», agregó, destacando la valentía de la denunciante para presentar la acusación.
El ministro hizo un llamado directo a las mujeres que hayan sido víctimas de abusos por parte de efectivos policiales: «Les vamos a proteger», reiteró, comprometiéndose a no tolerar conductas indebidas en la institución.
En el contexto de depuración interna, Riera informó sobre las acciones disciplinarias en la Policía Nacional durante su gestión: casi 300 casos de bajas deshonrosas (específicamente 374), más de 6.000 sumarios (5.950) y 192 policías sometidos al polígrafo. Además, reveló que actualmente hay más de 150 policías detenidos por diversos delitos en el país.
Respecto a otras declaraciones, respaldó las críticas del vicepresidente Pedro Alliana durante una reciente reunión del Consejo de Ministros, donde Alliana fue «muy duro» al advertir que, de depender de él, varios ministros ya no estarían en sus cargos. «Estuvo muy duro. Fue muy necesario y útil», sostuvo Riera, interpretando las palabras como una llamada de atención colectiva. «Lo que dijo el vicepresidente fue que ‘si yo hubiese sido presidente algunos no estarían acá’, no dijo todos, la mitad ni la mayoría.
Lo segundo que dijo es que su candidatura depende de la gestión del presidente Peña y que si los ministros no funcionamos, obviamente la gestión del presidente va a fracasar. Nos abrió los ojos a todos, en el sentido de que todos los ministros son políticos», explicó.
El ministro también resaltó la autocrítica del presidente Santiago Peña, quien reconoció que los logros del Gobierno aún no se traducen en mejoras palpables en el bolsillo de la ciudadanía.
Finalmente, Riera confesó haber ofrecido su renuncia al presidente Peña tras un enfrentamiento con el senador Carlos Núñez, quien lo acusó de manipular el uso del polígrafo en ascensos policiales. «En un momento dado parecía que se iba a fracturar la bancada y confieso que le ofrecí mi cargo al presidente para no perder la mayoría porque la gobernabilidad era más importante que un ministerio», detalló, aunque Peña no aceptó la dimisión.
En otro punto, el titular del Interior mencionó que cerca del 80% de las llamadas al sistema 911 se relacionan con polución sonora y violencia familiar, lo que refleja los principales desafíos en emergencias ciudadanas.
El caso de Concepción avanza con dos suboficiales detenidos (identificados preliminarmente como Isidro Cardozo y Daniel Ortiz), y la Fiscalía investiga bajo cargos de coacción sexual y posible extorsión, según reportes iniciales.
FUENTE: ÑANDUTI