Rafael de Jesús, el bebé de dos meses cuya madre había denunciado el robo de G. 8 millones en el albergue del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), falleció este miércoles luego de ser sometido a una cirugía.
Según el relato de Gladys Mendieta, la intervención comenzó alrededor de las 08:00 y terminó cerca de las 15:00. El pequeño se encontraba en estado delicado y, de acuerdo con la información proporcionada por la madre, debía volver a ingresar a cirugía.
El fallecimiento ocurre pocas semanas después de que la familia denunciara la sustracción del dinero que había sido reunido para afrontar los gastos relacionados con el tratamiento del niño.
El dinero que había conseguido para la cirugía
Rafael de Jesús nació prematuramente, a las 33 semanas de gestación, y presentaba una malformación cardíaca que requería una intervención. Permanecía internado en el IPS desde hacía aproximadamente dos meses.
Gladys Mendieta había conseguido G. 8 millones mediante préstamos para adquirir insumos necesarios para la cirugía. Sin embargo, el dinero fue sustraído de su cartera mientras se encontraba en el albergue del Hospital Central.
La mujer relató que había dejado momentáneamente sus pertenencias sobre la cama para ir a bañarse. Al regresar encontró la cartera abierta y comprobó que el efectivo ya no estaba.
El hecho ocurrió entre las 17:00 y las 18:00 de un viernes, en el albergue de urgencias ubicado en el segundo piso del Hospital Central, según la denuncia difundida entonces.
El robo había postergado la intervención
De acuerdo con el relato de la madre, parte del dinero estaba destinado a cubrir insumos médicos, pañales y medicamentos que necesitaba el bebé. Entre los productos requeridos figuraban ampollas de prostaglandina, cuyo costo había sido señalado en aproximadamente G. 350.000 por unidad.
La pérdida del dinero hizo que la cirugía prevista inicialmente fuera suspendida, mientras la familia buscaba nuevamente los recursos necesarios para continuar con el tratamiento.
La familia también había señalado que necesitaba alrededor de G. 3.280.000 solamente para determinados insumos, sin contar otros medicamentos que, según la madre, no eran proporcionados por el hospital.
Denuncia por el hurto
Mendieta presentó una denuncia ante la Policía Nacional por la desaparición del dinero. En el momento en que se conoció el caso, la mujer señaló que no había cámaras de circuito cerrado en el sector donde ocurrió el hecho, una situación que dificultaba la identificación de la persona que ingresó al lugar.
La madre había relatado además que otras personas podían ingresar al sector y que había comentado previamente con familiares que había conseguido el dinero mediante un préstamo.
Hasta entonces no se habían identificado sospechosos por el hurto.
Una familia que enfrentó una doble angustia
La muerte de Rafael de Jesús cierra de manera trágica un episodio que comenzó con la lucha de su madre para conseguir recursos destinados a su tratamiento y que se complicó con la pérdida del dinero dentro de un espacio del propio hospital.
El bebé había nacido con apenas 1,7 kilogramos y debía alcanzar determinadas condiciones clínicas y de peso para avanzar con el tratamiento quirúrgico. La familia esperaba poder concretar la intervención cardíaca mientras permanecía internado.
Ahora, la familia enfrenta la pérdida del pequeño después de la intervención realizada este miércoles.
Hasta el momento, no existe información que permita afirmar que el fallecimiento haya sido provocado por el robo o por la posterior demora de la cirugía. La relación entre ambos hechos requeriría una evaluación y confirmación médica. Lo que sí consta es que la sustracción de los G. 8 millones afectó directamente los recursos que la madre había reunido para afrontar las necesidades vinculadas al tratamiento de su hijo y que, según su denuncia, la intervención inicialmente prevista debió ser postergada.
FUENTE: EL NACIONAL