La natalidad cae en nuestro país y la población avanza hacia un envejecimiento progresivo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La fecundidad bajó a 1,9 hijos por mujer, mientras aumentó la esperanza de vida. A estos factores se suma un saldo migratorio negativo de 700.000 personas acumulado durante los últimos 25 años.
Paraguay cuenta actualmente con alrededor de 6.460.000 habitantes, según las proyecciones del INE. Su director, Iván Ojeda, explicó a la 1080 AM que la fecundidad ya se encuentra por debajo del nivel de reemplazo generacional. Además, señaló que el país se encamina hacia un crecimiento poblacional más lento.
La transformación es considerable frente a décadas anteriores. En los años 50, las mujeres tenían un promedio de siete hijos, recordó Ojeda. Actualmente, la mayor cantidad de nacimientos corresponde a mujeres de entre 25 y 29 años. El titular del INE vinculó este cambio con una mayor educación, planificación familiar y postergación de la maternidad.
La migración también influye en este nuevo escenario demográfico. Durante los últimos 25 años, Paraguay registró una pérdida neta de 700.000 personas. El mayor flujo migratorio ocurrió entre 2000 y 2012. Los principales destinos fueron España, Argentina, Brasil y Estados Unidos.
España refleja parte de este fenómeno. En 2000 residían allí unos 2.000 paraguayos, mientras que actualmente la cifra alcanza los 127.000. Según Ojeda, el 75% de quienes emigraron son mujeres en edad fértil. Desde 2014, sin embargo, la salida de paraguayos disminuyó y aumentó la llegada de argentinos, brasileños y venezolanos.
Otro cambio importante está relacionado con la longevidad. En los años 60, la esperanza de vida al nacer no llegaba a 60 años. Actualmente, el promedio se ubica en 75 años. Las mujeres alcanzan los 79 años, mientras que entre los hombres la expectativa promedio es de 73 años.
Pese al envejecimiento de la población paraguaya, el país mantiene una importante población en edad productiva. El 66% de los habitantes tiene entre 15 y 64 años. Para Ojeda, este escenario representa una oportunidad que debe acompañarse con políticas públicas enfocadas en salud, educación, empleo y productividad.
El director del INE señaló que una mayor longevidad también obliga a pensar en la denominada “economía plateada”. Personas de 65 o 70 años pueden continuar trabajando o necesitar nuevos espacios y servicios. “Tener menos población no es un problema; el desafío es ser más competitivo”, afirmó Ojeda al destacar la necesidad de aprovechar el actual bono demográfico.
Fuente: ABC Color/RDN