El fenómeno provocó inundaciones y deslizamientos de tierra y rocas que arrasaron viviendas, vehículos, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas. Al menos 98 personas murieron y cientos permanecen desaparecidas.
Las tareas de rescate se desarrollan bajo condiciones meteorológicas adversas, mientras las autoridades nepalíes movilizaron a equipos de emergencia y solicitaron ayuda internacional.
Los especialistas investigan si una avalancha de hielo y rocas procedente de un glaciar bloqueó temporalmente un río y desencadenó la repentina crecida.
La tragedia vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad del Himalaya frente al cambio climático y el acelerado retroceso de sus glaciares, fenómenos que aumentan el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos.
FUENTE: MEGACADENA