La víctima fue identificada como Christian Rodrigo Toledo, de 35 años, cuyo cuerpo fue encontrado por transeúntes en una zona despoblada en Pedro Juan Caballero, Amambay.
Las manos y los pies estaban atados, con visibles rastros de tortura. A su lado, se dejó un cartel con la firma del grupo criminal autodenominado Justicieros de Frontera que decía: “No robar más JDF”.
El hallazgo se produjo alrededor de las 08:00 de este lunes, con la intervención del fiscal Santiago Martínez y el forense César González.
El médico del Ministerio Público informó que “la víctima recibió un profundo corte en la garganta que le provocó la muerte casi de forma instantánea por falta de aire en los pulmones”.
Toledo había cumplido una condena por hurto, fue sobreseído provisionalmente en dos casos de hurto y en otra causa por el mismo hecho tuvo una suspensión penal.
Por su parte, el director de Prevención de la Policía Nacional en Amambay, Sergio Sosa, señaló que las características y la forma de ejecución son parecidas a un caso registrado el pasado 8 de abril.
En aquella oportunidad, la víctima fue identificada como Marcelino Villalba Barreto, alias Casulo, de 38 años, también ex recluso, con orden de captura pendiente y antecedentes.
Su cuerpo también tenía manos y pies atados, con rastros de tortura y con un manuscrito de los justicieros.
Con estas evidencias, el comisario consideró que ambos casos tendrían relación.
FUENTE: HOY