Las involucradas serían aficionadas de los equipos de Trinidad y Santo Tomás, que se enfrentaban en un partido de ida y vuelta.
El incidente se produjo detrás de uno de los arcos, donde, según versiones de testigos, una de ellas habría estado realizando supuestos “artilugios” con la intención de evitar goles.
La discusión derivó rápidamente en una confrontación física que se extendió por varios minutos, generando tensión entre los presentes.
Finalmente, otras personas intervinieron para separarlas y controlar la situación.
El hecho empañó la jornada deportiva, que convocó a numerosos pobladores de la zona.
FUENTE: UH