El comandante de la Policía Nacional, comisario general César Silguero, explicó que estos datos corresponden a un proceso sistemático de depuración que abarca a promociones graduadas entre los años 1992 y 1995, incluida la suya, evaluadas bajo el eje de idoneidad durante el actual periodo de gobierno.
El máximo jefe policial aclaró que la reprobación del polígrafo no implica la existencia de indicios de corrupción o procesos penales abiertos, sino que responde a un filtro de integridad indispensable para obtener la promoción jerárquica.
“Esto tiene que ver con la prueba de integridad que se aplica cada año para los ascensos. Es parte de la evaluación para que sean promocionados. Una vez concluidas las pruebas, llegan los informes correspondientes y se evalúa el perfil integral del oficial de acuerdo con su trayectoria, legajo y las pruebas de integridad”, sostuvo Silguero.
Por su parte, el jefe de Relaciones Públicas de la institución, comisario Juan Fretes, detalló en primera persona cómo se vivencia el examen. Explicó que el procedimiento mide reacciones corporales como la frecuencia cardíaca y la presión mediante un sensor similar a un electrocardiograma.
Fretes recordó que durante su evaluación en 2011 para integrar el anillo de seguridad presidencial de Federico Franco, el cuestionario incluyó preguntas directas sobre la gestión de información confidencial, con una duración aproximada de cinco minutos.
FUENTE: HOY