Retorno a clases: oportunidad para fortalecer hábitos saludables en la comunidad educativa

La Dirección General de Promoción de la Salud, brinda recomendaciones para un regreso seguro, activo y positivo, priorizando el bienestar integral de estudiantes, familias y docentes.

El inicio del año escolar representa una oportunidad para que la comunidad educativa consolide hábitos que potencien el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, favoreciendo las dimensiones física, mental y social.

En el marco de la estrategia Escuela Saludable, la Dirección General de Promoción de la Salud destaca que un enfoque de bienestar que trascienda lo sanitario es la base de un aprendizaje significativo.

Al respecto, el Sr. Diego Díaz, jefe del departamento Centros Educativos Saludables, señala: “La escuela es un espacio privilegiado para la salud; un estudiante que descansa, se nutre y se siente contenido emocionalmente, posee las herramientas necesarias para triunfar ante los desafíos académicos y sociales del año".

Pilares para un regreso a clase exitoso

Priorizar el descanso y las rutinas:

•Reajustar gradualmente los horarios de sueño, asegurando que los estudiantes duerman las horas necesarias según su edad (entre 8 y 12 horas).

•Establecer una rutina constante para las comidas, las tareas, el tiempo de ocio y el descanso.

Fomentar una alimentación saludable:

•Incluir frutas, verduras, proteínas y cereales integrales en las comidas principales.

•Optar por alimentos saludables, limitando los ultraprocesados, las golosinas y las bebidas azucaradas.

•Promover la hidratación constante, principalmente con agua.

Cuidar la salud mental y emocional:

•Mantener diálogos abiertos en casa sobre las expectativas, miedos o alegrías respecto al nuevo grado/curso. Validar sus emociones.

•Fomentar la conexión social positiva con compañeros, el juego y las actividades al aire libre después de la escuela.

•Estar atentos a signos persistentes de estrés, cambios de humor o conducta, y buscar apoyo profesional si es necesario.

Promover la actividad física regular:

•Limitar el tiempo de pantalla recreativo y fomentar el movimiento. Al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada a fuerte son recomendables.

•Priorizar el transporte activo (caminar, ir en bicicleta al colegio) cuando sea posible y seguro.

Prevenir enfermedades. Control médico:

•Vacunación: verificar y completar el esquema regular de vacunación. Es la medida de protección más eficaz.

•Hábitos de higiene: reforzar el lavado de manos con agua y jabón, especialmente antes de comer y después de ir al baño.

•Filtro escolar: no enviar al niño/a a la escuela si presenta fiebre, tos persistente, diarrea u otros síntomas agudos. Consultar al médico.

Por otro lado, es importante mantener un canal abierto de comunicación entre las familias y los profesores para el seguimiento del bienestar del estudiante.

La promoción de la salud en el ámbito escolar es una labor compartida, que involucra a las familias, a las instituciones educativas y a la comunidad en general, quienes deben trabajar en forma conjunta para que este regreso a clases no solo sea seguro, sino también una oportunidad para cimentar hábitos que acompañen a los estudiantes toda la vida.