Transformación desde el Sur: Inician Capacitación en Plantas Medicinales para Mujeres Privadas de su Libertad

El SNPP y el Ministerio de Justicia impulsan la reinserción social a través de la producción de hierbas con fines terapéuticos y comerciales.

En un paso significativo hacia la humanización del sistema penitenciario y la creación de oportunidades reales de vida, se dio apertura oficial esta mañana al curso de Cultivo de Plantas Medicinales en la Penitenciaría Regional de Cambyretá. Esta iniciativa está dirigida específicamente a Mujeres Privadas de su Libertad (MPL), con el objetivo de brindarles herramientas técnicas que faciliten su futura autonomía económica.

La formación es el resultado de un esfuerzo articulado entre el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), el Ministerio de Justicia, con el apoyo de una cooperativa de la región, demostrando que la colaboración entre el sector público y las organizaciones civiles es clave para generar un impacto social positivo.

Un programa con enfoque productivo

El curso cuenta con una carga horaria de 170 horas de capacitación, diseñadas bajo una metodología teórico-práctica. Durante este periodo, las participantes adquirirán conocimientos profundos sobre:

  • Preparación de suelo y siembra: Técnicas adecuadas para cada especie.
  • Cuidado fitosanitario: Manejo orgánico y protección de los cultivos.
  • Cosecha y post-cosecha: Procesos esenciales para mantener las propiedades curativas de las hierbas.

El camino hacia la reinserción

Más allá de los conocimientos técnicos, esta acción formativa busca fortalecer el proceso de reinserción social. Al fomentar el desarrollo de habilidades productivas, se les otorga a las internas la posibilidad de proyectar un futuro basado en el trabajo digno y el emprendedurismo una vez que recuperen su libertad.

"Reafirmamos nuestro compromiso con la capacitación como motor de transformación. Creemos que cada hora de aprendizaje es una semilla plantada para una nueva vida", señalaron representantes del SNPP durante el acto de apertura.

Con este tipo de programas, el cultivo de plantas medicinales no solo se convierte en una actividad terapéutica dentro del penal, sino en una herramienta fundamental para romper ciclos de exclusión y sembrar esperanza en el pabellón de mujeres.