El tráfico ilegal de fauna silvestre se consolidó como una de las actividades ilícitas más lucrativas del mundo y, tras la pandemia, encontró en las redes sociales y los mercados digitales una nueva vía de expansión.
El tráfico ilegal de fauna silvestre se consolidó como una de las actividades ilícitas más lucrativas del mundo y, tras la pandemia, encontró en las redes sociales y los mercados digitales una nueva vía de expansión.