Picadura de serpiente

Un pescador sufrió una mordedura de serpiente de la especie yarará, en un cauce hídrico de la ciudad de Pilar, departamento de Ñeembucú. Afortunadamente, la víctima logró recibir atención médica a tiempo.

Dos pacientes fueron atacados por yararás y presentaron envenenamiento, mientras que un tercer caso correspondió a la picadura de un alacrán. Todos reciben atención médica.

Un niño de 10 años recibió la mordida de una serpiente cascabel en la localidad de Itapúa Poty. El afectado fue trasladado a un centro médico y recibió asistencia.

Un pequeño que jugaba con sus hermanos mayores en Bella Vista, Amambay, fue mordido por una yarará. La víctima se encuentra en el Hospital Regional de este departamento.

Es la segunda vez que es víctima de mordedura de serpiente y vive para contarlo. Ocurrió en Villa Ygatimi, cuando estaba en la chacra.